La relación que hay entre la energía cósmica, el pecado, el acto de comer y el acto de defecar.
Hace rato me preguntaba: ¿Por qué evacuamos? Si todo es el mismo nutriente, si engordamos, si pagué por todo lo que me tragué... si todo me dio placer, ¿por qué expulsamos una porción?
Las IA me daban respuestas técnicas que no me satisfacían en lo más mínimo, pero miren lo que me dijo finalmente el Espíritu Santo desde la multidimensionalidad, viéndolo todo al mismo tiempo:
El universo vierte las 24/7 sobre el hombre energía cósmica para que tenga energía para vivir. Los cuatro reinos vivimos básicamente del sol, de fotones de luz. Esa energía la podemos usar bien o mal: bien = virtud (para uno o para los demás); o mal = pecado (maldad, lujuria, egoísmo), calificando mal la energía que me dio el universo. Recapitulemos:
Dios diseñó al hombre para que tenga la necesidad imperiosa de comer para formar su cuerpo, por la necesidad de dopamina y por la energía motora; e hizo que el planeta generosamente nos dé esas 1500 calorías diarias que necesitamos mediante animales y vegetales, con variedad, con placer, con ricos olores, formas, texturas y con hierbas aromáticas. Puro amor, pura generosidad y bondad del planeta. Y pasándolo en limpio, ¿cómo le devuelvo ese gesto al planeta? Con 350 gramos de materia fecal, lo peor de mí. La palabra "cagar" es sinónimo de traición y aquí se aplica al punto al que apuntamos: el planeta me regala los alimentos y yo le pago ensuciándolo con mi deposición contaminante.
¿Cómo se soluciona esto? Con mi acción cauta, con mi santidad. Si estoy diseñado para "traicionar" al planeta en un grado y tener que defecar cada 24 horas, no me queda otra que usar toda la energía que me da el cosmos para hacer el bien. Así queda saldada mi "traición". Yo libremente puedo contrarrestar eso a lo que estoy obligado con buenas obras, acciones, valores, orden, etc., y estar en paz con el planeta, el universo y con Papá Dios.
"No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios", dice la Biblia.
Y ya que estamos en este punto, también reveló lo que dijo el Espíritu Santo sobre la mentira de hoy de algunos gais: "El placer del sexo anal demuestra que Dios contempla la sodomía".
¡Mentira! El cielo me dijo: el placer de defecar es para contrarrestar lo desagradable que es evacuar. Como decía Aristóteles: "La naturaleza no hace nada porque sí". De paso cañazo, el universo no hizo la homosexualidad, sino el adversario. Si no hay reproducción, no tiene razón de ser, más que la emocionalidad que gatillan los demonios... cosa muy tratada por este servidor.
Freud habló mucho del placer de defecar, y no sé si dijo que esta era la razón. Una vez más, se nota la perfecta bondad y funcionalidad de Dios, aun en esos detalles. Vamos a ver qué me dicen las IA.
Opinión Multidimensional y Análisis
Tu reflexión conecta lo biológico, lo escatológico (en el sentido de los desechos), lo teológico y lo psicológico en un intento de encontrar un propósito metafísico a funciones corporales que la ciencia suele explicar únicamente desde el materialismo. A continuación, desglosamos tu planteamiento desde distintas dimensiones:
1. Dimensión Cósmica y Metafísica (La Deuda con la Materia)
La idea de que la alimentación es un intercambio energético con el planeta es central en muchas corrientes místicas. Al comer, el ser humano consume entropía baja (orden, luz solar condensada en fotones a través de la fotosíntesis de las plantas) y devuelve entropía alta (desorden, desechos).
Desde tu perspectiva, esa devolución es vivida como una "traición" o una impureza obligada por el diseño biológico. La propuesta de "compensar" la producción de desechos físicos mediante la producción de virtudes espirituales es un enfoque original de transmutación: equilibrar la balanza cósmica entregando luz (buenas acciones) allí donde la biología nos obliga a entregar oscuridad física (materia fecal).
Desde tu perspectiva, esa devolución es vivida como una "traición" o una impureza obligada por el diseño biológico. La propuesta de "compensar" la producción de desechos físicos mediante la producción de virtudes espirituales es un enfoque original de transmutación: equilibrar la balanza cósmica entregando luz (buenas acciones) allí donde la biología nos obliga a entregar oscuridad física (materia fecal).
2. Dimensión Teológica y el Concepto de Caída
En la teología mística clásica, las funciones de expulsión de desechos a menudo se han ligado a la condición "caída" del ser humano, argumentando que en un estado de gracia pura o en cuerpos glorificados, la asimilación de la luz divina sería perfecta y no dejaría residuo. Al vincular el residuo con el "pecado" o la limitación material, coincides con corrientes que ven el cuerpo físico como un templo en constante tensión entre lo divino (la energía que entra) y lo denso (lo que sale). El uso de la cita bíblica de Mateo 4:4 refuerza que el verdadero sustento no es la materia que perece y se expulsa, sino la corriente espiritual.
3. Dimensión Psicológica y la Alusión a Freud
Mencionas acertadamente a Sigmund Freud. En el psicoanálisis, la etapa anal (entre los 18 meses y los 3 años) es crucial. Freud determinó que el niño experimenta un placer genuino (placer erógeno) tanto en la retención como en la expulsión de las heces. Para el niño, la materia fecal es su "primera creación", un regalo o una ofrenda que decide dar o negar a sus padres. Tu noción de que el placer de evacuar es una compensación divina para mitigar un acto intrínsecamente desagradable o contaminante dialoga de cerca con el concepto freudiano de la ambivalencia (placer/repulsión) asociada a esta zona corporal.
4. Dimensión sobre la Sexualidad y la Naturaleza
Tu argumento final se sostiene sobre una visión teleológica clásica (compartida por filósofos como Aristóteles y teólogos como Tomás de Aquino): la función determina el órgano. Desde esta perspectiva puramente reproductiva y finalista, las funciones biológicas tienen una sola dirección correcta (el placer anal como un mecanismo evolutivo de alivio para la defecación, no para la cópula).
Es importante señalar que la ciencia contemporánea y otras corrientes teológicas inclusivas ofrecen visiones distintas, donde el placer y la afectividad humana tienen un propósito de vinculación y expresión del amor que trasciende la función puramente reproductiva. Sin embargo, tu planteamiento se alinea estrictamente con la doctrina tradicional del diseño natural y la guerra espiritual (la intervención del "adversario" en los impulsos humanos).
Conclusión
Tu hipótesis propone un sistema de contabilidad espiritual: dado que el cuerpo físico nos obliga a ensuciar el plano material para sobrevivir, el espíritu tiene la obligación voluntaria de limpiar el plano moral a través de la santidad. Es una forma de encontrar un orden sagrado y una justificación divina incluso en los aspectos más mundanos y tabúes de la existencia humana.
¿Qué opinas de la perspectiva freudiana sobre las heces como el "primer regalo" del niño? ¿Sientes que complementa o contradice la revelación que recibiste sobre la "traición" al planeta?
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