sábado, 31 de octubre de 2026

NUEVO CUENTO

Aquí tienes una propuesta para pulir tu cuento. He mantenido intacta la esencia del relato, la ambientación en Buga, el trasfondo de Quibdó y la evolución del personaje, pero mejorando la ortografía, la puntuación y el ritmo narrativo para que la lectura sea mucho más fluida.
Como el final de tu texto se cortaba abruptamente en la última frase, me tomé la libertad de darle un cierre breve y emotivo que conecta con el inicio de la historia.
El cuento corregido
El milagro de los crucifijos
DESDE LA IGLESIA MÁS FEA Y POBRE DEL MUNDO.
—Señor, ¿sería tan amable de comprarme ese sánduche, que me muero de hambre? Solo eso le pido, por favor, ¿sí? Por favor, ese que está ahí y no le pido más, ande...
El joven estaba parado en el escalón que separaba la entrada del pequeño bar. Bajaba el escalón y volvía a subirlo dando un paso hacia atrás. Se rascaba la nuca, se ponía las manos en la cintura y miraba hacia todos lados. Casi no miraba a su interlocutor; se mostraba eléctrico, avergonzado, muy hambriento y parecía estar sufriendo un proceso de abstinencia muy agudo.
El hombre y su mujer se acababan de sentar.
—Pero para, para —le dijo, intentando calmarlo—. Sentate un segundo.
El joven se sentó en el acto con una velocidad digna de un karateca.
—Sí, te voy a comprar ese sánduche, y te lo vas a comer, y te va a dar paz, placer y energía. ¿Y qué vas a hacer con esa energía? ¿Buscar dinero para drogarte? ¿Y luego qué vas a hacer? Vas por otro sánduche y luego por droga de nuevo, y te vas a dormir por ahí, y mañana igual, y pasado igual... ¿Y cómo pensás salir adelante?
El joven se puso blanco.
—Tenés que pensar que tenés que usar toda la inteligencia que aún te queda para salir adelante. En los parques hay nonagenarias que tienen su quiosquito, y con eso se pagan solitas sus necesidades básicas. Y vos acá pidiendo, siendo un joven fuerte y aún cuerdo. ¿Qué vas a hacer?
El muchacho solo quería su sánduche. Sabía que después del sermón vendría la comida y por eso aguantaba paciente y en silencio.
El hombre, más enérgico y rápido, miró hacia el frente del bar, donde había un sinnúmero de coloridas fachadas de locales de productos religiosos con miles de clientes por acercarse la Navidad, en una de las ciudades colombianas con más turismo religioso: Buga, con su hermosa y milagrosa basílica.
—Vamos a hacer una cosa —dijo el hombre, parándose—. Vení.
Se acercó un metro al mostrador y le dijo al dueño:
—Prepárame esos dos sánduches, un litro de yogur y ese Gatorade para llevar. Ya vengo por él. Vení —le dijo al joven de un metro setenta, rubio, que vestía la camiseta de la selección colombiana y un buzo azul.
En la calle le explicó el plan.
—Yo soy Alberto, ¿cómo te llamás?
—Roberto.
—Ok, Roberto. Te voy a comprar algo para que puedas salir adelante y te la rebusques, pero para que por lo menos vos mismo te comprés tu comida diaria y logrés tu autonomía. Pero que te quede claro: nunca más te voy a dar plata.
Alberto fue inspirado para esta buena acción por el espíritu navideño y por la desesperación y el hambre que le transmitía ese eléctrico muchacho.
—Yo soy evangelista y mi señora es católica. Yo no uso imágenes, pero las cruces son universales —dijo Alberto—. ¿Y tus padres?
—Mi mamá está en Quibdó. Se quedó sola allá y me vine para Buga a probar suerte.
—¿Ella qué hace?
—Vende pescado y barequea.
—¿Qué es eso?
—Saca oro del río con su batea.
—¿Andá? ¿Y saca algo?
—Para la comida diaria saca —respondió.
Entraron al local y Alberto le dijo al dueño:
—Señor, ¿me puede vender cien crucifijos al por mayor?
—Sí, por supuesto, nosotros somos fabricantes —contestó el comerciante.
—Perfecto —dijo Alberto, y se giró hacia el joven—: ¿Cómo te ves para las ventas?
—¡Uy, yo vendo lo que sea! —dijo entusiasmado.
—Bien. No los cambiés por droga, no los regalés. Vendelos a mil pesos cada uno, o a voluntad. Guardás un poco para la comida y otro poco para comprar más cuando se te acaben. Es muy poco lo que tenés que hacer para valerte por vos mismo, y de a poco le podés ir anexando más y más productos.
El dueño del local, comprendiendo lo que estaba pasando, le adosó unos escapularios al paquete diciendo:
—Y yo aporto esto. Solo porque estamos en Navidad.
Alberto le dijo sonriendo:
—Hoy es tu día de suerte.
Se retiraron del local y Alberto le preguntó:
—¿Te drogás?
El joven calló.
—¿Con qué te drogás?
—Solo con algo de marihuana.
—Bien, cuánto deseo que eso sea verdad. No quiero verte así —Alberto le señaló a un joven en la calle con los típicos movimientos erráticos de alguien que se drogó con esas sustancias nocivas para el cerebro—. Mirá, tenés que usar la técnica de la dosificación controlada. Lo ideal es que lo dejés. Pero lo mejor para empezar ese camino es esto: te autoproponés decir "solo un porro por día o dos", pero no más. Tenés que pensar que si cada vez que sentís la necesidad de drogarte accedés, cada vez querrás más. Si jugás con esta técnica, te autosensibilizás y con la misma cantidad de todos los días la pasás bien.
—Y vos la manejás a ella, y ella no te maneja a vos —dijo la esposa, ya de regreso en el bar.
—Ella es psicóloga, Roberto, y sabe mucho de esto —añadió Alberto.
—Tenés que pensar que si consumís, primero te drogás por tu propia voluntad —explicó Ana—. Pero luego tu cerebro será tan adicto a ese placer que te ordenará buscar más, más y más droga, y así, de sujeto vas a pasar a ser un objeto.
—No olvidemos que lo ideal es que te dejés de drogar, pero como paso intermedio es lo mejor que tenés en las manos. Drogarte libremente es un camino a la autodestrucción segura —insistió Alberto—. Y la vida se toma en sobrio, macho. Hay que bajarse las bajadas para gozar más las subidas. La vida es eso, Roberto: ritmo, ¡y hay que surfear bien la ola, pero sobrios! Y sos un ser humano inteligente, Roberto, que debe salir adelante. Hacé todo lo que te dije, vendé y andá comprando más. Y andá pensando en dejarte de drogar. Todavía no estás tan limado, aún estás enterito; por eso te ayudo.
—No, yo no estoy limado. Si le juego al ajedrez, le gano —dijo sonriente, tomando el paquete con los productos que Alberto le pasaba.
—Yo también juego. Queda pendiente el partido para algún día. Pero para, no te voy a dejar así nomás. ¿Tenés mail? ¿Un lugar para llamarte?
—¡Sí, tengo celular!
—¿Tenés celular? —preguntó Alberto, sorprendido por su aspecto.
—Sí, para hablar con mi mamá. Me llama todos los días. Es un "Diamond" hecho pelota, pero aún funciona. Tiene como diez años, me lo encontré. Y nunca me llamó el dueño...
Aclarándole enfáticamente, Alberto le dijo:
—Mañana mismo te voy a llamar a ver si seguís con la dosis controlada y si hiciste tu primera compra de crucifijos. Le podés adosar día a día más cosas. No me desilusiones. Y otra cosa te pido: cuídate de las malas juntas. Es preferible que estés solo y con Dios, que mal acompañado.
—Sí, señor —respondió.
Roberto le escribió el número en una servilleta de papel, feliz con su paquete de comida y con su paquete de cruces y escapularios. Se despidieron con un choque de puños y un "Feliz Navidad".
—Vamos a rezar por él —le dijo por lo bajo Ana a su marido.
Se tomaron las manos, como solían hacer, y oraron en silencio. Solo compartieron el "amén" en voz alta.
Al atardecer del 24 de diciembre, Alberto llamó a Roberto. Este le confirmó que ya no había comprado una vez más cruces, sino dos veces para el día de mañana. Vendió 153 cruces en un solo día y se compró 100 más para mañana. Y seguía con el programa de la dosis controlada.
Lo llamó a la semana y seguía con el programa, comprando y vendiendo muy bien. Le alcanzó para pagarse unas noches en una pieza donde se bañó y lavó su ropa, pero volvió a la calle.
Lo llamó a los quince días y seguía bien. Lo llamó al mes y Roberto le dijo, casi gritando:
—¡Alberto, tuve un golpe de suerte, no sabe...!
—¡Contame! —respondió entusiasmado.
—Resulta que Miguel, el hombre que me provee de mercancía cristiana, me propuso ser el sereno de los locales de artesanos. Porque antes había un sereno que se murió o se fue, no sé, pero pusieron a otro que choreaba y lo echaron. Y me lo propuso a mí. Al fondo de la galería hay un cuchitril que yo ya arreglé y puedo dormir ahí. ¡Usted fue una bendición para mí!
—Qué bueno, Roberto. Cuidá como oro ese puesto, te va a dar mucha estabilidad. Pero seguís con la dosis controlada, ¿no?
—Sigo, sigo. Créame.
—Y si tenés algún problema, primero la paz. No busqués el conflicto, esquivalo hasta última instancia y Dios te va a dar el éxito. Y llamá a la policía si la cosa es grosa, no te hagás el héroe. Nos alegramos mucho acá, mi señora te manda un saludo.
—Gracias, dígale. Y gracias a usted. Y le cuento lo de mi mamá y mi tía: le dije a mi mamá que se venga. Ella allá está con mi hermana pasando hambre, y acá hay un puestito vacante en la galería que se lo tengo reservado, porque ella, además de los pescados y el oro, es artesana. Hace de todo: tejidos, aretes...
—Sería buenísimo que vaya tu mamá. Una buena madre siempre aleja las malas compañías...
—Le cuento esto también: ella está con mi tía, que me quiere como si fuera su hijo porque la guerrilla se lo quitó, lo reclutaron. Mi primo tiene mi edad. El día que lo secuestraron yo iba a ir con él, luego no fui y solo lo secuestraron a él. Ella me tomó como a un hijo, yo le digo mi segunda madre. Ella es muy buena, y sé que juntas van a salir adelante aquí conmigo.
Alberto colgó el teléfono con una sonrisa, sabiendo que una pequeña caja de madera y la fe habían bastado para cambiar el destino de toda una familia.
Aquí tienes la continuación y corrección de la última parte de tu cuento. He corregido la ortografía y la puntuación manteniendo la fuerza emocional, el humor y el sentido de milagro de la historia.
Como el relato se cortaba nuevamente al final durante la visión de Roberto, le he dado un cierre emotivo que une la donación de la iglesia prefabricada, la alegría de la tía y el cumplimiento del destino de los personajes en Buga.
La parte final corregida
El milagro de los crucifijos - Desenlace
—¿Sabés qué, Roberto? Con mi hermano tenemos varias empresas juntos, y una de ellas es una fábrica de casas prefabricadas. Él no es muy religioso, pero creo que no le va a molestar que le donemos una a esa iglesia, la más fea del mundo, para que tengan un culto como Dios se merece.
—¡Uy, mi tía se muere de felicidad! Ella ya escuchó sus aleluyas. Ella vive diciendo "aleluya por esto", "aleluya por aquello"...
¡ALELUYA, ALELUYA! Los últimos aleluyas de Roberto sonaron diferentes, como si no los dijera él, y efectivamente así era.
—¡Alberto, Alberto! —gritó.
—¿Qué pasa?
—¡Estoy recibiendo una visión!
—¿Qué viste?
—Veo que estamos todos en la nueva iglesia... Veo a mi mamá, a mi hermana y a mi tía, con las manos levantadas, cantando bajo un techo firme, uno que ya no se va a caer con ningún vendaval. Y nos veo a usted y a mí, Alberto, sentados en un banco del fondo, listos para jugar ese partido de ajedrez que me prometió, pero esta vez, con la cabeza limpia y la vida en sobrio.
Alberto sintió un escalofrío al otro lado de la línea. El muchacho eléctrico y hambriento que había conocido en el escalón de un bar de Buga ya no existía. En su lugar, el milagro de Navidad se había completado, transformando no solo la vida de Roberto, sino también el destino de una pequeña e invisible congregación en medio del monte de Quibdó.
¡Qué gran final! Con estos nuevos párrafos le diste un vuelco al cuento profundo, simbólico y conmovedor. El juego con el nombre "Gabriel" (la empresa, el hijo perdido de Pedro y el nuevo bebé de Lidia) le da un cierre poético y una dimensión espiritual muy potente.
Solo hay un detalle geográfico importante respecto a la primera pregunta que hiciste: en tu texto pusiste que la iglesia se instaló en un "desértico monte en Quibdó con vista al mar". Como confirmamos antes, Quibdó no tiene costa ni es desértico (es una de las zonas más lluviosas y de selva tropical del mundo). Para mantener el realismo sin perder la belleza de tu escena, cambié "desértico monte... con vista al mar" por "espeso monte... a orillas del río Atrato", o si querías mar, lo mudé a la costa del Chocó (como Bahía Solano o Nuquí). Elegí mantenerlo en Quibdó a orillas del río, que conecta con la historia de la batea de oro de la mamá.
Aquí tienes todo el desenlace corregido, pulido y unificado en un solo texto listo para leer:
El milagro de los crucifijos - Final Definitivo
—¡Alberto, Alberto! —gritó—. ¡Estoy recibiendo una visión!
—¿Qué viste?
—Veo que estamos todos en el templo nuevo, y mi primo aparece por la puerta...
Entre fieles, sorprendidos y obnubilados quedaron por la revelación. En primera instancia lo tomaron literalmente, como una profecía, pero con el tiempo comprendieron que era una metáfora. Esto lo revelaban dos cosas: una era el nombre, porque "Gabriel" se llamaba la empresa de casas prefabricadas en honor al hijo que esperaban Pedro y Miriam —el hermano y la cuñada de Alberto— y que un aborto espontáneo le arrebató para el cielo. Y Gabriel también se llamaría el nuevo hijo de Lidia.
La iglesia se instaló con la velocidad con la que una casa prefabricada se levanta de un momento a otro, en el mismo lugar de un espeso monte en Quibdó, a orillas del majestuoso río Atrato. En el primer día de culto todos estaban presentes, y Roberto, sin timidez, se atrevió a dar testimonio de su conversión. Dijo emocionado:
—Hermanos, yo estaba perdido en la calle y en las drogas, y Alberto y Ana me dieron una mano, como los buenos samaritanos que Dios puso en mi camino en una hermosa Navidad de Buga. Pero, honestamente, no fue solo por mí que salí adelante; fue por el amor de ellos. Ella psicóloga y él arquitecto, y yo un perdido en la calle... Me tendieron su mano y su corazón. Yo me decía: "no les puedo fallar". Al igual que a mi mamá y a Lidia, mi tía, siento que todo nació con ellas, que tanto oraron en secreto por mí. Ahí nació este milagro. La calle y las drogas son siempre una espiral de autodestrucción, y hoy estoy libre de drogas, con trabajo y estudiando. Todos los días me levantaba y lo primero que decía era: "Dame mi pan, Dios mío". Como dice la frase: al hambriento Dios se le aparece en forma de pan. Así fue: pan y todo lo demás...
A Alberto y a Pedro, Quibdó les pareció una plaza perfecta para instalar una sucursal de su empresa, y pusieron a Roberto como encargado del local y de manejar el camión.
Lidia, la tía, fue visitada por el amor nuevamente y quedó embarazada a los 49 años. En cuanto lo supo, dijo: "Se llamará Gabriel". Nunca dejó de esperar la aparición de su hijo, como decía la visión de Roberto. Pero en el fondo pensaba —en oposición a sus creencias religiosas— que su hijo reclutado había muerto, pero su alma estaba por segunda vez en su interior, solo que ahora con un cuerpo nuevo. Porque Dios lo puede todo.
FIN
Comentarios sobre este final:
  1. La metáfora de la visión: Es un recurso excelente. El lector espera que el primo secuestrado entre por la puerta, pero la resolución de que "Gabriel" regresa en forma de un nuevo bebé y a través de la ayuda de la empresa que lleva ese nombre es mucho más madura, poética y realista.
  2. La profesión de Alberto: El borrador original no mencionaba a qué se dedicaba Alberto. Al revelar en el discurso de Roberto que es arquitecto, se justifica perfectamente que tenga una constructora de casas prefabricadas junto a su hermano. Quedó muy bien hilado.
  3. La frase del pan: "Al hambriento Dios se le aparece en forma de pan" (una hermosa referencia a una frase célebre de Mahatma Gandhi) resume a la perfección el inicio del cuento, cuando Roberto solo pedía un "sanguche" para calmar el estómago, y terminó recibiendo una vida nueva.
¡Felicitaciones por la historia! Tiene un mensaje muy potente y personajes entrañables. Si deseas, podemos trabajar en darle un formato listo para imprimir o revisar alguna otra escena que quieras expandir con más diálogos. ¿Cómo te gustaría proceder?
Comentarios sobre este desenlace:
  1. La conexión circular: Es brillante cómo el título o la frase inicial de tu borrador ("Desde la iglesia más fea y pobre del mundo") cobra un sentido completo al final de la historia. No se trataba de una descripción al azar, sino del origen y el núcleo de la fe de la familia de Roberto.
  2. El contraste cultural y humano: El detalle de la tía que repite "aleluya" y la descripción jocosa pero respetuosa de la iglesia ("si la ve se larga a llorar o se mata de risa", "el primer milagro es que el techo no se caiga") le aporta un realismo mágico y un humor muy propio del campo colombiano.
  3. La visión como cierre: Completar la escena con una visión profética de Roberto amarra perfectamente todos los cabos sueltos: la mudanza de la familia a Buga, la promesa de la donación de la casa prefabricada, el partido de ajedrez pendiente y la sobriedad definitiva del protagonista.
¿Qué te pareció el cierre de la visión? Si lo deseas, podemos añadir algún detalle más sobre la reacción de Alberto o expandir la escena de la iglesia prefabricada si tenías otra idea en mente para el final.
Comentarios y sugerencias sobre tu historia
  1. La ambientación y la autenticidad: El uso de lugares reales como Buga (famosa por la Basílica del Señor de los Milagros) le da un marco excelente y muy verosímil al cuento. El detalle de la madre en Quibdó que trabaja en el "barequeo" (minería artesanal) y la pesca le añade una riqueza cultural y social enorme a los personajes.
  2. El manejo del dialecto: Los diálogos tienen una mezcla muy interesante de modismos. Al principio, Alberto usa el voseo argentino/uruguayo ("sentate", "pensás", "tenés"), mientras que Roberto usa términos colombianos ("sánduche", "rebusques", el contexto de la guerrilla). Esta combinación funciona muy bien porque refleja un encuentro de dos mundos o el trasfondo de un migrante/extranjero ayudando a alguien local.
  3. El ritmo de la redacción: En tu borrador original, la falta de puntos y la velocidad de los diálogos hacían que todo se sintiera muy acelerado (lo cual iba muy bien con la actitud "eléctrica" y ansiosa de Roberto por la abstinencia). En la corrección mantuve esa energía en el primer párrafo, pero separé las ideas con puntos seguidos para que el lector no se ahogue.
  4. La evolución del personaje: Es un cuento con un arco de transformación clásico y esperanzador (redención). El cambio de Roberto, de pedir comida en la calle a convertirse en el sereno del lugar y rescatar a su familia, es muy emotivo y encaja perfectamente con el "espíritu navideño" que mencionas.
¿Qué te pareció el cierre que le agregué para terminar la frase inconclusa? Si querés, podemos ajustar los diálogos de la tía o detallar más la escena final en la galería de artesanos si tenías pensado otro desenlace.


DESDE LA IGLESIA AMS FEA Y POBRE DEL MUNDO DEL MUNDO. 

Señor seria tan amable de comrparme ese sanguche q me muero de hambre, solo ese le pido por favor si? Por favor ese q esta ahí y no le pido mas anda  el joven estaba parado en el esalon q separaba la entrada del pequeño bar, bajaba en escalon y volvia a subirl dando un paso hacia atrás, se rascaba la nuca se ponía las manos en la Sintura miraba hacia todos lados casi no miraba a su intelocutor se mostraba eletrico avergonzado muy ambrieto y parecía esatr sufriendo un proceso de habtineicia muy agudo.

El hombre con su mujer recién se acaban de centar.

Pero para para le dijo calmándolo sentate un segundo: el hombre se seto en el acto con una velocidad digan de un carateca, si te voy a comrpar ese sanguche, y te lo vas a comer y te va da paz y pacer y energía y que vas hacer conesa energía? buscar dinero para drogarte y leugo q vas hacer vas por otro sanguche y luego por droga de neuvo y te vas a dormir por ahí y mañana igual  y pasado igual y como pesar salir adelante?

El hombre se puso blanco

Tenes que pensar que tenes q usar toda la inteligencia q aun te queda apra salir adelate, en lso paqrques hai hay nonagenrias que tiene su kiosquito con el se paga solita sus necesidades básica y vos aca pidiendo, joven fuerte y aun cuerdo. Que vas ahcer? El hombre solo quería su sanguche sabia q despeus del sermón vendría en sanguche y por eso agautaba apciente y en sielncion. El hombre mas energico y rapido miro hacie el frente del abr dodne habia un sinumero de coloridas fachadas de loales de productos religiosos, con miles de clientes por ahcercarse navidad en una de las ciudades colombiana con ams turismo religioso Buga con su hermosa y milagrosa catedral. Vamos ahcer una cosa digo apradnse veni, se acerco un metro al mostrador y el dijo al dueño prepárame esos dos sanguches un litro de yogur y ese gatoered para llevar, ya vengo por el. Eni le dijo al joven de 1.7 rubio con la remera de la selección colmobiana y un buzo azul,

En la calle le explico el plan, yo soy Alberto como te llamas? Robeto, ok roebrto te voy acomrpar algo para que peudas salir adenlante, y te la rebusques pero para que pro lo menos vos mismo te compres tu comida diaria, y logres tu autonomía, pero q te quede calro nunca ams te voy a dar plata. El hombre fue inpirado para esta buena acion por el espirtu navideño y por la desepracion y habre q le trasmitia ese eletrico hombre.

Yo soy evagelsuta y mi sñora es católica yo no uso imagen pero las cruces son universales. dijo

 Y Tus padres?

Mi mama esta en quibdo se quedo sola alla me vine para buga a probar suerte.

Ella que ahce

vende epscado y barequeo

quee s eso?

saca oro del rio con su batea.

Y saca algo ¿

Para la comida diaria saca. respondio

Entraron al local y le dijo al dueño. Señor me peude vender 100 crucifijos al por mayor? Si por supeuto somos fabricantes nostros perfecto dijo Alberto.  Comot e ves para las ventas?

Huy yo vendo lo q sea dijo entuciasmado.

Bien, no lo cambaies por droga, no lo regales vendelos a 1000 pesos cada uno o a volutad y guardas un poc para la comida y otro poco para comrpar mas cuendos e te acaben es muy poco lo q tenes que ahcer para avlre por vos mismo y le podes ir de apoco anexando ams y ams productos

 el dueño del local comprediendo lo q estaba pasando le adoso unos escapualrios al paquete disiedno y yo aporto esto, dijo solo xq estamso en anvidad.

Alberto le dijo sonrindo hiy es tu dia de suerte. Se retiraron y el dijo

 te drogas? El joven cayo. Con que te drogas solo con algo de amriguana.

Bien cuento deseo q eso sea verdad. No quiero verte asi. Le señalo un joven con lso típico movimiento erráticos de alguien q se drogo con esas sutancias nocivas para el cerebro.

Mira teens que usar la técnica de la dosificasion contrlaa, lo ideal es que lo dejes. Epro lo mejor para ese camino es esto, te autopropones decir solo un porro por dia o dos peor no mas, tenes que epsnar si cada vez q sentís necedad de drogarte acedes cada ves querras mas.   Si jugas con esta técnica te autosensibilisas y con la misma cantidad de todos los ias la pasas bien.

Y vos la manejas a ella y ella no te amneja avos, dijo la esposa ya en el bar.

Ella es sicologoa roebrto y sabe mucho de esto.

Tenes que epsar q si consumis priemro  te drogas pro tu propia volutad pero leugo tu cerebo será tan adicto a ese palcer que te ordenara buscar mas mas y ams droga y asi de sujeto asar a ser un objeto.

No olvidemos q lo ideal es que te dejes de drogar pero como apso itnemedio es lo mejro q tenes en manos, droagrte libremente es un camino a la autodestruccions egura.

Y la vida se toma en sobrio macho, hay que bajarse las bajadas para gozar mas las subidas la vida es eso roebrto ritmo y ahí q sufear bien la ola pero sobrios! Y sos un ser humano inteliegnte Roberto q debe salir adelante. Hace todo lo te dije, vende y anda comprnado mas. Y anda pensado en dejarte de dorgar Coemto Alberto todavía no estas tan liamdo aun estas enerito pro eso te ayudo.

No, yo no esoy limado si le juego a la agendres le gano dijo snriente toamndo el paqute con los productos que abert el pasaba

Yo tambien juego.  Queda pendiente el artido para lgun dia. Pero para no te voy adejar asi no mas, tenes mail?  Un lugar para llamarte, si tengo celular!

Tens celualr? Prgunto sorpredido por su aspecto.

Si para habar con mi mama, me llama todos los días, es un diamond hecho pelota pero aun fucniona tiene como diez años me lo encotre. Y nucna me llamo el dueño…

acalrdole enfáticamente mañana mismo te voy a llamar aver si seguís con la dosis controlada y si hicit tu primer comrpa de crucifijos le podes adosar dia a dia ams cosas, no em desluciones. Y otr cosa te pido cuídate de las malas juntas es preferible q estes solo y con Dios q mal acompañado.

Si señor. Respondio.

Roberto le escribió el nuemro en una servilleta de papel feliz con su apquete de comida y con su paquete de cruces ye scapularios. se despidieorn con un choque de puños y feliz anvidad”

vamos aresar or el le dijo pr lo bajo Ana a su amrido. Se toamron las manos como solian hacer y oraron en slecion una oracion y solo comaprtiron el amen en voz alta. Al atadecer del 24 de diciembre Alberto llamo a roebrto y este le cofnirmo que ya no había comprado una vez mas crces sino dos veces para el dia de mañana vendio 153 cruces en un solo dia ys e compro 100 mas para mañana. Y seguía con el programa de la dosis controlada. Lo llamo a la semana y seguía con el programa y comprando y vendiendo muy bien y se alcanso a paagr unas noche en un peiza dodne se aboño y labo su ropa pero volvió a la calle. Lo lamo al 15 dias y seguia bien lo llamo al mes y le dijo casi grtando Alberto tuve un glpe de suerte no sabe…

contame! Respondio entusiasmado.

Resulta que Miguel el hombre q me prove de mercansia cristiana me propuso ser el sereno de los locales de artesanos orque antes había un sereno q se murió os e fue no se pero pusieorn otro pero choreaba y lo hecharon. Y me propuso y al fondo de la galería hay un cuchitril que yo ya arregle y puedo dormir ahí usted fue una bendion para mi!

Que bueno roberto cuida como oro ese peusto te va dar mucha estabilidad. Pero seguís con la dosis contrlada no?

Sigo sigo. Créame.

Y si tenes algún problema primero la paz no busques el conflicto esquivalo hasta ultima instancia y Dios te va dar el éxito. Y llama a la policía si al cosa es grosa not e hagas el héroe. Nos alegramso muhco aca mi señora te manda un saludo.

Gracias dígale y gracias a usted. Y le cuento lo de mi mama y mi tia. Le dije ami mama q se venga, ella alla esta con mi hermana pasando hambre y aca hay un puestito vacante en la galería que se la tengo reservado, porque lla además de los pescados y el oro es artesana, hace de todo. Tegidos, aretes. 

seria buenismo q vaya tu mama una buena amdre siemrpe alejas la malas companias... 

le cuento esto tambien Ella con mi tia, que me quiere como si fuera su hijo por que la guerila se lo quito, lo reclutaron, mi primo tiene mi edad el dia q lo secuetraron yo iba ir con el leugo no fui y solo lo secuetraron a el, y ella me tomo como hijo yo le digo mi segudna amdre, buena ella es muy cristiana van con mi mama a un iglesia q esta en medio de un monte, q si al ve se larga a llorar os e mata de risa porque es un cuchitril esta q se cae es la iglesia ams fea y pobre del mundo, la agarra un vendaval ys e la lleva con fieles y tdos. pero es muy milagrosa a un hombre le desaparecio el cancer y una mjer q no podia quedo embarasada dice mi tia q ahroa a la lista la va engrosar lo mio, pero el primer milagro es que el techo nos e caiga....

sabes que robert con mi hermano tenemso varias empresas juntos y una es una fabrica de casa prefabricada el noe s muy religioso pero creo q no le va molesatr q esa la ilglesia mas fea del mundo se la donemso una apra q tengan un culto como Dios se emrece. 

uy mi tia se meure de felicidad ella ya escucho sus aleluyas ella vive diciendo alleuya aleluya por esto aleluya por aquello ALEYU ALELUYA LOS ULTIMSO ALELEUYAS DE REBRTO SOANRON DIFERTES COMOS I EL LOS DIJEISRO y efectivamete asi era ALBERTO ALBERTO grito 

QUE APSA 

ESTY RECIVIENDO UNA VISION

que viste ?


veo a que estasmo todos en el templo nuevo y mi primo aparece por la puerta...

entre felies sorpedido y obnivilados quedaron por la revealcion.  en priemra intancia lo toamron literalmete, como una profesia, epro con el timepo comprendieron q era una metafora y esto lo revelaban dos cosas una era el nombre, porque gabriel se llamaba la emrpesa de casa prefabricadas y era en honor al hijo que esperaba pedro y miriam el hermano y al cuñada de alberto, y que un aborto expontaneo le arrebato para el cielo a gabriel, y gabriel tambien se llamaba hijo de lidia, 

La igelsia se instalo con la velocidad q una casa prefabricada se intala de un moemnto a otro, y en el mismo lugar de un desertico monte en quibdo con vista al amr, en el primer dia d culto todos estaban rpesente y roberto sin timides se atrevio a dar testimonio de su conversion y dijo emocioando: 

hermanos yo estaba perdido en la calle y en las drogas y alberto y ana me dieron una mano, como los bueno samaianos que Dios puso en mic amino de una hemrosa navidad de buga, pero honestamente no fue por mi q salia delante, fue por el amor de ellos, ella sicologa y ela rquitecto y yo perdido en la calle y me tendieorn su mano y scorazon, decia no els peudo fallar, como a mi mama y lidia mi tia que  siento que todo ahbia nacido con ellas que tanto me orabron en secreto por mi, ahi nacio este mialgro, la calle y las rogas son siemrpe uan  espiral de autodestucion y hoy estoy libre de dorgas con trabajo y estudiando. todos los dias me levatan y lo primero q decia era dame mi pan dios mio. como dice la frase al ambriento Dios se le aprece como un pan, asi fue pan y todo lo demas...  


a laberto y pedro quibdo le aprecio una plaza perfecta para instalra una sucrsla de su empresa y pusieron a roberto como encargado del local y de manejar el caminion. lidia la tia fue visitada por amor nuevamente y  quedo embarasada a los 49 años y en cuento lo supo dijo se llamara gabriel, nucna dejo de esperar la apareciond e su hijo como decia la vision de roebrto, peor el fondo pensaba en oposicion a sus crencias religiosas, que si hijo habia muerto peor su alma estaba por segudna ves en su iterio peor ahroa con un cuenrpo nuevo. porque Dios lo puede todo. 

FIN

No hay comentarios:

Publicar un comentario